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Guerra de narcos mexicanos se hace tambien a esta parte.
Segundo de serie de tres
Si bien algunas de las sangrientas escaramuzas entre bandas mexicanas de narcotraficantes han trascendido las fronteras, ninguna habia tenido el impacto ni las consecuencias del encuentro entre gatilleros de los carteles de Tijuana y Simaloa, currido el lunes 24 de mayo en el aeropuerto internacional Miguel Hidalgo de Guadalajara.
No era para menos. En la batalla protagonizada por pistoleros de los hermanos Arellano Felix, que buscaban acabar con "el Chapo" Guzman fue acribillado --por error, segun las autoridades mexicanas--el cardenal de Guadalajara, Juan Jesus Posadas Ocampo.
La muerte del arzobispo fue una imperdonable afrenta para la Iglesia Catolica y para la fervorosa feligresia jalisciense. Fue tambien un asunto bochornoso para el Gobierno de Mexico, que vio empañada su imagen tanto en el pais como en el extranjero, no solo por el hecho en si, sino ademas porque, de las personas detenidas hasta el momento por la muerte de Posadas, un tercio pertenece a diferentes dependencias gubernamentales.
Aun asi, la balacera de hace veinte dias en Guadalajara dista mucho de ser un caso aislado, y solo representa un episodio mas en la ya larga guerra en la que estan enfrascados los diversos carteles del narcotrafico que han sentado sus reales en la Republica Mexicana.
De acuerdo con las investigaciones de autoridades militares, de corporaciones policiacas a nivel federal y estatal, y de reportes periodisticos de la epoca, se desprende que, al menos en el caso de los carteles de Tijuana y Sinaloa, la confrontacion lleva ya casi un lustro, y ha dejado cientos de muertos.
La abierta rivalidad y...